Inauguramos hoy esta nueva sección, denominada como ya habeís visto " Petardas que nos dejaron huella" con una de las petardas mas petardas del universo marvel.
NOTA: el término petarda se aplica aquí sin connotaciones peyorativas, si no para designar al tipo de tia maciza, buenorra y un poco cabroncilla. Vamos, lo que se dice toda una mujer fatal.
Hecha la pertinente aclaración, pasamos a presentar a nuestra petarda de hoy.
Y esta es, nada más y nada menos, que... MADELYNE PRYOR!!!.
Si, queridos amigos, la mismísima Reina Duende, uno de los personajes peor tratados de todo el Universo Marvel y sus alrededores.
Madelyne Pryor, uno de esos personajes creados por Claremont en su epogeo guionístico, mantuvo el misterio sobre su persona durante números y números.
Que pocos ( o que mucho) nos sospechábamos que iba a ser un clon de la sosa de Jean Grey, creado por Mr. Siniestro.
Madelyne, la de aquella buena de Madelyne, por lo tanto, no petarda, se enamora del papanatas de Scott Summers a las primeras de cambio, el cual, se ve que acostumbrado a montar siempre en la misma yegua ( y perdón por tan explícita y barriobajera expresión) vio las puertas abiertas dado el parecido entre ambas féminas.

Pero la vida da muchas vueltas y cuando lo que parecía un feliz matrimonio con sus correspondientes frutos en forma de hijos, se ve truncado de la noche a la mañana por la resurrección , o reaparición, que no estaba muerta, que estaba de parranda, de Jean.
Scott, ese ejemplo de hombre recto, responsable, y, digámoslo ¡que coño!, gilipollas, le falta tiempo para abandonar a su mujer e hijos para reencontrarse con la insulsa de la Grey.
¿Y que le pasa a la pobre Madelyne?. Pues que la atacan Los Merodeadores, la secuestran, le roban al hijo, vamos, de todo.
Y no os penseis que el Summers se tira un porrón de números buscándola, no, apenas tres o cuatro, que ya no lo recuerdo muy bien, y luego, hala, si te he visto no me acuerdo " y que conste que yo te busqué pero no estabas y la intención es lo que cuenta". Gilipollas.....
Es la Patrulla-X la que rescata a Madelyne y la acoge en su seno. De echo, a Kaos, es la propia Maddy la que le acoge, literalmente, en los suyos propios (los senos).Y yo que me alegro. Toma cuernacos, Slim.
Pero entre aventurita y aventurita patrullera Pryor se siente sola en la base Australiana de La Patrulla y, como muchos de vosotros, guarretes, se dedica a distraerse merced al sistema informático de dicho complejo.

Y es que, despues de una situación familiar como la que acabo de contaros: abandonada por tu marido, con tu hijo desaparecido, liada con el hermano de tu esposo, sabiendo que eres idéntica a una muerta que ha resucitado, etc, a Maddy se le había empezado a ir un poquito la pinza, no lo neguemos.
Y hete aquí que aparece el bueno de N´ashtir y la convierte en la adorable petarda que a todos nos robó el corazón: LA REINA DUENDE.
NOTA 2 : Y ahora, el que tenga cojones a decirme que Claremont tenía todo esto en mente desde el primer dia, que levante la mano, hombre!!!.
Ahhhh..... La Reina Duende ( DE GOBLIN KUIN, en el original). Un personaje con uno de los trajes mas pornográficos que jamás hemos visto, si exceptuamos las gloriosas primeras apariciones de La Reina Blanca en ropa interior y liguero ( Comics Code Authority ¿donde estabas?).
Definitivamente, a la pelirroja se le había ido la olla del todo, y nosotros que nos alegrábamos cantidad.
Y no te creas que sus anteriores amiguitos superheroicos les da por ayudarla, noooooooo.

A Illyana bien que tratan de salvarla de su posesión demoniaca pero a la otra, que le den por donde se empiezan las cestas.
Vamos, que se la cargan.
Ese peazo pivón desaparece sin más ni más, privándonos de páginas y páginas de escotes imposibles.
Luego la recuperaron en la serie de X-Man, pero ya no era lo mismo, donde va a parar, el personaje estaba totalmente descafeinado.
Y , también, en la colección de Mutante-X, en un universo alternativo, pero , a pesar de que la colección está muy bien ( próximo post al canto), para nosotros ya no era la petardaca imponente de antaño
Y es que Silvestri puso mucho de su parte, ¿ que no ?.